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A narrow ribbon of green and blue, Johnson Creek flows 26 miles from its headwaters near Boring, Oregon to where it meets the Willamette River, passing through forests, farms, golf courses, parks and natural areas, industrial stretches, alongside trails and through residential communities.

Johnson Creek remains an important home for a number of threatened and native fish and wildlife, including steelhead and cutthroat trout, coho and Chinook salmon, as well as red-legged frog, painted turtles, salamanders, pileated woodpeckers, and great blue herons. Check out the 2012 State of the Watershed Report for more details.

There are many wonderful ways to experience the watershed, but Johnson Creek also faces problems common to other urban creeks: pressure from population growth and expansion, pollution from pesticides, coli-form bacteria and other toxins, high water temperatures from lack of shade, bank erosion, sedimentation, and frequent flooding. A few decades ago, some were ready to give up on the creek. Not today.

Una cinta estrecha de color verde y azul, Johnson Creek fluye a 26 millas de sus cabeceras cerca del Boring, Oregón hasta su confluencia con el río Willamette, pasando por bosques, granjas, campos de golf, parques, áreas naturales e industriales y a lo largo de los senderos a través de comunidades residenciales.

Johnson Creek siendo un importante hábitat para un número de peces nativos que están en peligro de extinción, incluyendo la trucha arco iris y trucha degollado, Coho y salmón Chinook y la fauna silvestre, así como la rana de patas rojas, tortugas pintadas, salamandras, pájaros carpinteros pileated, y grandes garzas azules. Chequea este link para más información  2012 State of the Watershed Report

Hay muchas maneras maravillosas de experimentar la cuenca, pero Johnson Creek también se enfrenta a problemas comunes con otros arroyos urbanos: la presión del crecimiento demográfico y la expansión, la contaminación por pesticidas, bacterias coliformes y otras toxinas, altas temperaturas del agua por la falta de sombra, erosión de orillas, la sedimentación y las inundaciones frecuentes. Hace algunas décadas, algunos estaban dispuestos a renunciar a la quebrada, pero ahora no.